Todos, en algún momento de la vida, hemos hecho algo a cambio de una promesa.
En el matrimonio, por ejemplo, es la promesa de la vida juntos "hasta que la muerte nos separe", se siempre fieles, y amarnos el uno al otro en las buenas y en las malas.
Cuando niños, subíamos el promedio de las calificaciones por la promesa de un premio espectacular, "si conviertes ese 7 en un un 9, te llevo a ver El Retorno del Jedi al cine..." (nótese el anacronismo!).
Cuando elegimos carrera lo hacemos con la promesa de marketing de la universidad "los egresados de esta carrera son gente exitosa" y los amigos que estudian ahí "está poca madre!".
Cuando entramos a trabajar es la promesa del sueldo, la proyección profesional, los bonos, las comisiones, etc..
Pero, ¿que pasa cuando una promesa no se cumple?
Primero que nada, viene la decepción... un horrible sentimiento de "me traicionaste" nos invade y, de repente, todo pierde sentido. Basta con mirar la cara de un niño cuando le decimos que "siempre no vamos a ir al cine el fin de semana porque tengo mucho trabajo". Los ojos como platos, la mirada al suelo, las lágrimas a punto de salir, pero, principalmente, ese sentimiento de corazón roto que hace que nada más importe porque papá (o mamá) me mintió.
Pero nadie nos salva de sufrir estas decepciones que nos hacen más fuertes cada día. Todos en algún momento las hemos padecido. Yo, por ejemplo, puedo contar que mis padres me incumplieron muchas promesas y, en su época, sentí hasta ganas de morirme. La universidad me prometió que entraba a la "carrera del futuro", pero nunca me dijo que el futuro ya había pasado y de eso hacía tres semestres.
En mi trabajo, promesas de bonos y comisiones que nomás no llegan, lo cual, cabe señalar, es práctica común en estos días de los pseudo-empresarios mediocres que piensan que los empleados deben ser leales y estar eternamente agradecidos por tener chamba.
Y así nos la podemos llevar y no acabar nunca la lista...
Como mi promesa incumplida de mantener acutalizado este blog (pero estoy seguro que mis tres lectores no se han frustrado por ello ¿verdad?).
La cosa es ¿que sigue? ¿como se reacciona ante una promesa incumplida con esperanzas, credibilidad y confianza rotas?
Saludos!
NecroDaddy
jueves, enero 21, 2010
viernes, diciembre 04, 2009
Fábula del Pájaro Carpintero
Una fábula...
Sobre un bosque del sur de México iba volando un Pájaro carpintero canadiense, maravillado ante la hermosura de la vista. De pronto, comienza a escuchar unos golpes sobre la madera y también un quejido, lo que vio lo deja estupefacto: Un pájaro carpintero mexicano, trataba de hacer su casa en un árbol. El pobre golpeaba y golpeaba pero no podía penetrar la madera.
El carpintero canadiense no pudo soportar la situación y le dijo: "No problem amigou, tu descansar que yo me encargo de your house" El carpintero canadiense sacó una cinta de medir y un lápiz, hizo unos trazos en la madera y tracatacatacatacataca!!!!!rrrrrrrrr.......... sssssssssssssssschhhhaaaazzzz!!!!!!
Una casa estilo Georgiano con dos pisos, balcón y piscina.El carpintero mexicano no lo podía creer.
Agradecido recibía a su nuevo amigo y le mostró todas las maravillas del sur de México, prometiendo que lo iría a visitar a Canadá.
Un Año después el pájaro carpintero mexicano sobrevolaba unos bosques en Canadá decidido a encontrar a su amigo y de pronto, comenzó a sentir unos golpes en la madera y unos quejidos...
y oh sorpresa! encontró a su amigo tratando de construir su casa en un árbol.
Pero no podía penetrar la madera. El pájaro mexicano le dijo:
"Hazte a la fregada compa, me toca devolverte el favor, carnal. "
Cerrando un ojo, comenzó a tomar medidas puesto que poseía la cualidad de tener un ojo a plomo y el otro a nivel.
Tomo un poco de vuelo y... katatatatat... ttttrrrrrrr.......kkk-bum!!!!!...
Una mansión de poca m....... 54 dormitorios, 25 baños, cocina americana, sala de spa, jacuzzi, jardín de juegos y mesa de pool... y se quedo a pasar las vacaciones con su amigo canadiense.
Moraleja: 'El pájaro siempre funciona mejor, fuera de casa'
No se que estuvo peor, mi amigo Rafa que me lo mandó o yo que lo publico...
C'Ya!
NecroDaddy
Sobre un bosque del sur de México iba volando un Pájaro carpintero canadiense, maravillado ante la hermosura de la vista. De pronto, comienza a escuchar unos golpes sobre la madera y también un quejido, lo que vio lo deja estupefacto: Un pájaro carpintero mexicano, trataba de hacer su casa en un árbol. El pobre golpeaba y golpeaba pero no podía penetrar la madera.
El carpintero canadiense no pudo soportar la situación y le dijo: "No problem amigou, tu descansar que yo me encargo de your house" El carpintero canadiense sacó una cinta de medir y un lápiz, hizo unos trazos en la madera y tracatacatacatacataca!!!!!rrrrrrrrr.......... sssssssssssssssschhhhaaaazzzz!!!!!!
Una casa estilo Georgiano con dos pisos, balcón y piscina.El carpintero mexicano no lo podía creer.
Agradecido recibía a su nuevo amigo y le mostró todas las maravillas del sur de México, prometiendo que lo iría a visitar a Canadá.
Un Año después el pájaro carpintero mexicano sobrevolaba unos bosques en Canadá decidido a encontrar a su amigo y de pronto, comenzó a sentir unos golpes en la madera y unos quejidos...
y oh sorpresa! encontró a su amigo tratando de construir su casa en un árbol.
Pero no podía penetrar la madera. El pájaro mexicano le dijo:
"Hazte a la fregada compa, me toca devolverte el favor, carnal. "
Cerrando un ojo, comenzó a tomar medidas puesto que poseía la cualidad de tener un ojo a plomo y el otro a nivel.
Tomo un poco de vuelo y... katatatatat... ttttrrrrrrr.......kkk-bum!!!!!...
Una mansión de poca m....... 54 dormitorios, 25 baños, cocina americana, sala de spa, jacuzzi, jardín de juegos y mesa de pool... y se quedo a pasar las vacaciones con su amigo canadiense.
Moraleja: 'El pájaro siempre funciona mejor, fuera de casa'
No se que estuvo peor, mi amigo Rafa que me lo mandó o yo que lo publico...
C'Ya!
NecroDaddy
jueves, octubre 01, 2009
Esponjas
Chamacos!
Acá yo. Siguiendo con las historias de inocencia infantil. Ahí va un par de historia para que no se olviden que los niños son como esponjas...
Un amigo mío, es muy estricto con la educación de sus hijos, específicamente en la cuestíón de los buenos modales. Sus hijo no decían groserías ni por accidente (así de exagerado el kbrn!). Una vez, me cuenta que en una ocasión, estándo su hija en primer grado de primaria, regresando de vacaciones de semana santa, la maestra les pidió que contaran a donde habían ido, que habían hecho y que fue lo que más les impresionó.
Todos contaron sus historias y llegó el turno de la nena.
"Yo me fuí con mis papás y mis hermanos a la playa. Me bañé en el mar y jugamos mucho en la arena"
"¿y que fué lo que más te impresionó?" preguntó la maestra.
"Todo. Pero lo que más más fue cuando veníamos de regreso en la camioneta de mi papá y por poco nos salimos de la carretera"
"¿porque?" preguntó asombrada la maestra
"ah! es que mi papá tuvo que esquivar a un pinche perro hijo de su puta madre (sic) que se atravesó"
Otra.
Una nena, nieta de una amiga mía muy querida, en una cena muy formal en casa de sus papás, después de la bendición de los alimentos, dió inicio a la ingesta con estas tres fabulosas palabras:
"Buen provecho, cabrones (sic)"
Otra más.
Unos parientes míos debían salir a hacer unos asuntos, pero su único (en ese tiempo) hijo era un nene de dos años que no podían dejar solo. La mamá de el no estaba en la ciudad y la de ella estaba indispuesta. No encontraban a nadie que les ayudara cuidando al niño para poder hacer sus tareas pendientes.
Llegó un momento en que se desesperaron y comenzaron a discutir
"pero es que no podemos llevarlo"
"si, lo se, pero ni modo que lo dejemos"
"pues no. Pero tenemos que ir los dos, si no, me quedaba yo a cuidarlo"
"y ahora que hacemos?"
y en eso, el nene de dos años, tierno bebito se quejó amargamente como solo un bebé norteño de dos años puede hacerlo:
"Ahora resulta que soy una chinguita! (sic)"
C'Ya!
NecroDaddy
Acá yo. Siguiendo con las historias de inocencia infantil. Ahí va un par de historia para que no se olviden que los niños son como esponjas...
Un amigo mío, es muy estricto con la educación de sus hijos, específicamente en la cuestíón de los buenos modales. Sus hijo no decían groserías ni por accidente (así de exagerado el kbrn!). Una vez, me cuenta que en una ocasión, estándo su hija en primer grado de primaria, regresando de vacaciones de semana santa, la maestra les pidió que contaran a donde habían ido, que habían hecho y que fue lo que más les impresionó.
Todos contaron sus historias y llegó el turno de la nena.
"Yo me fuí con mis papás y mis hermanos a la playa. Me bañé en el mar y jugamos mucho en la arena"
"¿y que fué lo que más te impresionó?" preguntó la maestra.
"Todo. Pero lo que más más fue cuando veníamos de regreso en la camioneta de mi papá y por poco nos salimos de la carretera"
"¿porque?" preguntó asombrada la maestra
"ah! es que mi papá tuvo que esquivar a un pinche perro hijo de su puta madre (sic) que se atravesó"
Otra.
Una nena, nieta de una amiga mía muy querida, en una cena muy formal en casa de sus papás, después de la bendición de los alimentos, dió inicio a la ingesta con estas tres fabulosas palabras:
"Buen provecho, cabrones (sic)"
Otra más.
Unos parientes míos debían salir a hacer unos asuntos, pero su único (en ese tiempo) hijo era un nene de dos años que no podían dejar solo. La mamá de el no estaba en la ciudad y la de ella estaba indispuesta. No encontraban a nadie que les ayudara cuidando al niño para poder hacer sus tareas pendientes.
Llegó un momento en que se desesperaron y comenzaron a discutir
"pero es que no podemos llevarlo"
"si, lo se, pero ni modo que lo dejemos"
"pues no. Pero tenemos que ir los dos, si no, me quedaba yo a cuidarlo"
"y ahora que hacemos?"
y en eso, el nene de dos años, tierno bebito se quejó amargamente como solo un bebé norteño de dos años puede hacerlo:
"Ahora resulta que soy una chinguita! (sic)"
C'Ya!
NecroDaddy
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